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La planta de este
mes
Grewia occidentalis
J U L I O

Nombre
común:
Cross-berry
Nombre científico:
Grewia occidentalis L.
Familia:
Tiliáceas
Distribución:
Desde el oeste del Cabo hasta Zimbabwe y Mozambique (África del Sur).
Hábitat:
Este atractivo arbusto se encuentra en diversidad de hábitats, des del karoo, el matorral de la costa, el bosque de montaña, hasta las zonas de pasto. En las zonas montañosas, crece principalmente formando grupos en lugares rocosos, a menudo a la sombra de los árboles.
Período
de floración (aproximado):
Durante la primavera, después de las primeras lluvias.
Descripción:
Es un arbusto o pequeño árbol de hasta 3 metros de altura. Las hojas son alternas y simples con tres nervios que salen de la base. Las flores son púrpuras en forma de estrella, de 2 a 3 cm. Frutos con cuatro lóbulos de color morado cuando están maduros (otoño) que permanecen en el árbol durante un período largo de tiempo. Los frutos maduros son alimento de diferentes pájaros y ciertos mamíferos, incluído el hombre.
Curiosidades:
Esta especie se ha utilizado en la cultura tradicional para diversos usos (curar heridas, evitar las canas, contra la impotencia y la esterilidad, como champú...). En ciertas zonas donde el contenido de azúcares en los frutos es elevado, se recolectan y se dejan secar. Los frutos secos se hierven en leche para hacer batidos, o incluso se fermentan para obtener cerveza.
Etimología:
El género Grewia está dedicado al físico inglés Nehemiah Grew (1641-1712). El epíteto occidentalis hace referencia a su distribución por el oeste de Suráfrica.
Cultivo en el Jardín Botánico:
Es una especie que tolera las heladas y la sequía. Necesita riego abundante y suelos ricos en nutrientes. Puede ser plantada a pleno sol o a la sombra. El sistema radicular no es agresivo y po tanto puede plantarse cerca de edificios y zonas pavimentadas. Se propaga fácilmente por semillas. Estudios han evidenciado que las semillas germinan mejor si han estado comidas por monos que si se cogen directamente del árbol. Esto se debe al hecho que los ácidos del estomago del animal rompen los inhibidores químicos que detienen la germinación de la semilla.
Por Núria Membrives

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